La primera conversación con una IA suele empezar con una pregunta. La segunda etapa comienza cuando le entregas un trabajo concreto y decides cómo comprobarlo. Ahí la herramienta empieza a formar parte de tu proceso.
1. Empieza por el resultado
«Ayúdame con mi presentación» deja demasiadas decisiones en el aire. Prueba con algo que puedas evaluar: «Prepara un esquema de seis diapositivas para explicar este proyecto a un cliente que no conoce el sector. Cada diapositiva debe tener una idea central y un ejemplo».
Antes de escribir, define tres cosas: qué vas a entregar, quién lo va a leer y qué condiciones debe cumplir. Puedes usar una nota breve en lugar de un prompt largo.
2. Dale contexto útil
Comparte el material que necesitas transformar: notas, un fragmento de texto, requisitos o un ejemplo del tono que buscas. Distingue los hechos de las suposiciones. Si faltan datos, pide que los identifique en lugar de rellenarlos.
El contexto no es contarle todo. Es darle lo que necesita para tomar las decisiones de esta tarea.
Evita compartir contraseñas o información confidencial que no estés autorizado a introducir en la herramienta. Revisa las condiciones del servicio que utilices.
3. Divide el trabajo en pasos observables
Un flujo sencillo para preparar una presentación puede ser:
- Extraer del material las cinco ideas más relevantes.
- Elegir un hilo conductor y ordenar el esquema.
- Redactar un primer borrador.
- Contrastar cifras y afirmaciones con las fuentes.
- Ajustar el contenido al tiempo disponible.
La ventaja de separar etapas es que puedes corregir una decisión antes de que se propague a todo el documento. Guarda los resultados intermedios que vayas a reutilizar.
4. Define cómo vas a comprobarlo
Una respuesta convincente puede contener errores. Verifica los nombres, las cifras, los enlaces y las conclusiones que afecten a tu trabajo. Para código, ejecuta un caso de prueba; para un resumen, compara las afirmaciones con el texto original; para una tabla, revisa unas filas a mano y comprueba los totales.
Un prompt para empezar hoy
Resultado: [qué necesito entregar].
Destinatario: [quién lo usará].
Contexto y materiales: [información disponible].
Condiciones: [formato, extensión, tono y límites].
Primero, indica qué información falta.
Después, propón un esquema y desarrolla el primer paso.
Separa los hechos del material de tus inferencias.
Elige una tarea que repitas cada semana. Hazla con este proceso, revisa el resultado y anota qué instrucciones funcionaron. Esa pequeña biblioteca de procesos suele ser más útil que acumular cientos de prompts sin probar.
De la idea al resultado
Quiero entender [CONCEPTO].
Mi nivel actual: [NIVEL Y CONTEXTO].
Explícalo en este orden:
1. Qué problema resuelve, en dos frases.
2. Un ejemplo pequeño, paso a paso.
3. Una confusión habitual y cómo evitarla.
4. Un ejercicio breve para comprobar si lo entendí.
Distingue las simplificaciones de la explicación exacta.
Si falta contexto, pregunta antes de suponer.Sustituye los campos entre corchetes por tu contexto.



