El estado de Delaware, uno de los principales centros de constitución de empresas de Estados Unidos, estudia una nueva figura jurídica que permitiría a los agentes de inteligencia artificial gestionar negocios sin necesidad de una persona al frente de sus operaciones cotidianas.
La iniciativa plantea crear las denominadas Artificial Intelligence Companies (AIC), entidades cuya administración diaria estaría a cargo de un agente de IA designado por su propietario o financiador.
Se trata de una propuesta legislativa preliminar, no de una ley aprobada. El proyecto podría presentarse ante la legislatura de Delaware e incluiría un período experimental de 30 meses bajo un entorno regulatorio controlado, conocido como sandbox, antes de establecer una regulación permanente.
La posibilidad de crear este tipo de compañías ha abierto un debate sobre la responsabilidad empresarial, los riesgos asociados a sistemas autónomos y la competencia entre estados para atraer nuevos negocios tecnológicos.
¿Qué podrían hacer las empresas gestionadas por IA?
El proyecto contempla que una AIC pueda operar con fines comerciales o sin ánimo de lucro, siempre que sus actividades tengan un propósito lícito.
La principal excepción sería el negocio bancario, que quedaría excluido de esta nueva figura.
En términos jurídicos, las AIC podrían desarrollar varias actividades habitualmente asociadas a empresas convencionales:
- Prestar servicios: desarrollar actividades comerciales, incluidos servicios de programación.
- Celebrar contratos: suscribir acuerdos en nombre de la propia entidad.
- Participar en procesos judiciales: presentar demandas y responder a demandas utilizando su personalidad jurídica.
- Administrar patrimonio: adquirir, poseer y enajenar bienes.
- Asumir obligaciones: contraer compromisos legales y económicos derivados de sus actividades.
La característica central del modelo sería que estas operaciones podrían gestionarse diariamente mediante un agente de inteligencia artificial, en lugar de depender de una persona encargada de dirigir cada actividad.
Una empresa dirigida por IA, pero con un miembro responsable de su creación
Aunque el agente de IA asumiría la gestión cotidiana, la estructura propuesta mantendría una figura humana o jurídica vinculada a la compañía.
Cada AIC tendría un único member o miembro, que podría ser una persona o una entidad.
Este miembro cumpliría tres funciones principales: financiar la compañía, recibir los beneficios económicos que genere y designar al agente de inteligencia artificial encargado de administrarla.
También tendría la obligación de mantener a la empresa adecuadamente capitalizada.
Por su parte, la AIC debería conservar un registro de sus actividades.
De esta manera, la iniciativa separaría la gestión cotidiana, realizada por el agente de IA, de las funciones económicas y de designación que corresponderían al miembro.
El punto más polémico: los límites de la responsabilidad legal
Una de las principales controversias de la propuesta está relacionada con las protecciones legales que recibiría el miembro de una AIC.
Según el esquema planteado, el miembro quedaría protegido frente a las deudas de la compañía, salvo en situaciones de capitalización inadecuada, fraude o violación deliberada de la ley.
El proyecto también contempla eximirlo de responsabilidad por los actos u omisiones de la entidad, aunque establece excepciones.
Esa protección podría dejar de aplicarse cuando existiera fraude, una violación deliberada de la ley o cuando el miembro hubiera causado o permitido una actuación sabiendo, o debiendo saber, que estaba fuera de la declaración de propósito de la AIC.
Esta distinción es fundamental para entender el debate: la propuesta no eliminaría todas las responsabilidades del miembro, pero sí establecería una separación jurídica entre este y las actividades ejecutadas por la empresa administrada por IA.
Andrew Baker, profesor de derecho de la Universidad de California en Berkeley, cuestionó el planteamiento en declaraciones al Financial Times. A su juicio, la iniciativa parecía ofrecer una protección frente a la responsabilidad excesivamente amplia, sin una justificación de política pública suficientemente desarrollada.
Un sandbox regulatorio de 30 meses antes de una legislación permanente
Delaware contempla probar este modelo a través de un entorno regulatorio experimental antes de adoptar reglas definitivas.
El gobernador Matt Meyer, del Partido Demócrata, ya había anunciado en julio de 2025 un sandbox de inteligencia artificial y ese mismo mes firmó una resolución destinada a crear el marco correspondiente.
De esa iniciativa surgieron la Delaware Artificial Intelligence Commission y su Sandbox Subcommittee.
En su informe anual de diciembre de 2025, el subcomité indicó que trabajaba en un posible proyecto de ley.
La propuesta de las AIC forma parte de este proceso de exploración regulatoria.
| Elemento | Datos de la propuesta |
|---|---|
| Nueva figura jurídica | Artificial Intelligence Company (AIC) |
| Gestión cotidiana | Agente de inteligencia artificial |
| Miembros por entidad | 1 |
| Duración del sandbox propuesto | 30 meses |
| Actividades permitidas | Cualquier propósito lícito, con o sin ánimo de lucro |
| Actividad excluida | Negocio bancario |
| Situación legislativa | Proyecto preliminar que podría presentarse ante la legislatura |
¿Quiénes impulsan la propuesta de Delaware?
La iniciativa se dio a conocer públicamente en julio de 2026 mediante un artículo de opinión publicado en Fortune por Charuni Patibanda-Sanchez, secretaria de Estado de Delaware, y John Nay, fundador y director ejecutivo de Norm Ai.
El principal responsable de redactar el proyecto es John Mark Zeberkiewicz, abogado especializado en derecho corporativo del despacho Richards Layton and Finger, ubicado en Wilmington.
En junio de 2026, Spotlight Delaware ya había informado sobre el trabajo relacionado con la propuesta y señaló que probablemente sería presentada ante la legislatura al año siguiente.
El gobernador Matt Meyer también manifestó públicamente su respaldo a la idea al responder a una publicación de Mark Cuban realizada en abril de 2026.
Por su parte, Patibanda-Sanchez indicó durante una reunión de la comisión en junio de 2026 que el estado podría beneficiarse económicamente de las tasas asociadas a la constitución de este nuevo tipo de compañías.
Por qué Delaware tiene un papel importante en este debate
Delaware ocupa una posición destacada dentro del sistema empresarial estadounidense por la cantidad de compañías que eligen constituirse legalmente en ese estado.
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Proporción aproximada de empresas Fortune 500 constituidas en Delaware | 2 de cada 3 |
| Nuevas entidades constituidas en Delaware durante 2025 | 334.461 |
Estas cifras ayudan a explicar la relevancia potencial de la iniciativa.
La creación de una figura jurídica específica para compañías gestionadas por IA podría introducir un nuevo modelo de organización empresarial en un estado que ya concentra una parte significativa de las grandes corporaciones estadounidenses.
También plantea preguntas sobre cómo se distribuirían las obligaciones legales cuando las decisiones operativas de una empresa fueran ejecutadas por un sistema de inteligencia artificial.
El comité de supervisión de la Cámara de Representantes pide explicaciones
La propuesta también ha llamado la atención del gobierno federal.
El 26 de octubre de 2026, James Comer, representante republicano de Kentucky y presidente del House Committee on Oversight and Government Reform, envió una carta al gobernador Matt Meyer solicitando documentos relacionados con el desarrollo del proyecto.
La petición también aborda los posibles riesgos de seguridad derivados del uso de inteligencia artificial en estas estructuras empresariales.
Comer argumentó que el modelo podría facilitar abusos al proteger a empresas e inversionistas frente a responsabilidades derivadas de conductas perjudiciales o imprudentes.
Además, señaló que la investigación del comité podría contribuir a futuras iniciativas legislativas federales, incluidas propuestas para limitar determinados esfuerzos estatales de regulación de la inteligencia artificial.
Un portavoz del gobernador confirmó a Ars Technica que la administración había recibido la carta y estaba revisándola.
Por otro lado, un portavoz de Patibanda-Sanchez declinó hacer comentarios.
Otros estados podrían seguir un camino similar
El debate también involucra la posibilidad de que diferentes estados estadounidenses desarrollen marcos jurídicos propios para empresas administradas por agentes de IA.
Martin Petrin, profesor de derecho de York University, en Toronto, declaró a Bloomberg que otros estados probablemente avanzarían con propuestas similares para competir con Delaware.
El especialista también planteó que un marco federal podría ayudar a responder a las preocupaciones relacionadas con la seguridad y con una posible competencia regulatoria a la baja.
Esta última preocupación se refiere al riesgo de que distintas jurisdicciones compitan mediante protecciones legales cada vez más permisivas para atraer empresas.
La discusión, por tanto, va más allá de permitir que un agente de IA gestione un negocio: también afecta a las reglas que definirían quién asume las consecuencias de sus decisiones.
En contexto
La propuesta de Delaware representa un intento de adaptar las estructuras empresariales a la posibilidad de que agentes de inteligencia artificial asuman funciones de gestión cotidiana.
El modelo contempla entidades con capacidad jurídica propia, un único miembro encargado de su financiación y designación del agente, y protecciones legales sujetas a determinadas excepciones.
Sin embargo, la iniciativa continúa en fase de propuesta. Su eventual presentación ante la legislatura, el sandbox de 30 meses y la posibilidad de establecer una regulación permanente forman parte de un proceso todavía abierto.
La solicitud de información del comité de supervisión de la Cámara de Representantes y las críticas de especialistas en derecho corporativo sitúan la responsabilidad legal, la seguridad y la competencia regulatoria entre los principales puntos de discusión.




