Introducción: Apollo cuestiona el impacto económico de la IA fuera de la tecnología
La inteligencia artificial ha generado enormes expectativas sobre su capacidad para transformar la productividad empresarial. Sin embargo, sus beneficios económicos todavía no aparecen en los resultados de las grandes compañías estadounidenses fuera del sector tecnológico, según un análisis de Torsten Sløk, economista jefe de Apollo Global Management.
En una nota reciente, Sløk sostiene que la IA no ha producido mejoras financieras apreciables en las empresas que componen lo que denomina el S&P 493, un grupo formado por las compañías del S&P 500 después de excluir a siete grandes empresas tecnológicas.
El economista resume su conclusión con una afirmación contundente:
«A pesar de las enormes inversiones y de las grandes expectativas en torno a la inteligencia artificial, la tecnología no ha generado ningún beneficio financiero para las empresas estadounidenses fuera del sector tecnológico».
La declaración, traducida del inglés, forma parte del análisis de Sløk recogido por TechCrunch en un artículo publicado el 25 de octubre de 2026.
Contexto: qué es el S&P 493 y por qué Apollo lo utiliza
Para evaluar el impacto económico de la inteligencia artificial fuera de las grandes compañías tecnológicas, Sløk centra su análisis en el denominado S&P 493.
Este grupo se obtiene al retirar del S&P 500 a Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla.
La distinción permite observar el comportamiento de las grandes empresas estadounidenses que permanecen en el índice una vez excluidas esas siete compañías.
| Grupo | Número de empresas | Composición |
|---|---|---|
| S&P 500 | 500 | Conjunto completo del índice |
| Empresas excluidas | 7 | Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla |
| S&P 493 | 493 | Empresas restantes tras excluir a las siete compañías |
El resultado del análisis es especialmente relevante para el debate sobre la adopción empresarial de la IA: según Sløk, los indicadores financieros de las compañías del S&P 493 todavía no muestran las mejoras de productividad que podrían esperarse de esta tecnología.
Cuerpo: los márgenes de beneficio y los ingresos por trabajador siguen planos
El análisis de Apollo Global Management se concentra en dos indicadores: los márgenes de beneficio y los ingresos generados por trabajador.
Según Sløk, ambos parecen mantenerse planos en las empresas del S&P 493, sin señales de que la inteligencia artificial esté impulsando mejoras de productividad.
Esta observación plantea una diferencia entre las inversiones y expectativas asociadas con la IA y los resultados financieros que muestran las grandes compañías fuera del sector tecnológico.
| Indicador analizado | Resultado señalado por Sløk |
|---|---|
| Márgenes de beneficio | Parecen mantenerse planos |
| Ingresos por trabajador | Parecen mantenerse planos |
| Mejoras de productividad atribuibles a la IA | Sin evidencia de mejoras en los indicadores analizados |
| Beneficio financiero de la IA fuera del sector tecnológico | Sløk sostiene que ha sido nulo |
La conclusión del economista se suma a otras investigaciones mencionadas por TechCrunch. Según el medio, estudios recientes también han encontrado que la inteligencia artificial todavía no ha generado ganancias significativas de productividad.
<h5 id="apollo-cuestiona-que-el-problema-sea-simplemente-un-retraso-en-la-adopcion">Apollo cuestiona que el problema sea simplemente un retraso en la adopción</h5>Una posible explicación de la ausencia de beneficios financieros sería que las empresas no tecnológicas necesitan más tiempo para incorporar la inteligencia artificial a sus operaciones.
Sin embargo, Sløk se muestra escéptico ante esa interpretación.
El economista considera que convertir una inteligencia cada vez más barata en mayores ingresos y mejores márgenes de beneficio será una tarea difícil para las compañías.
Su argumento apunta a una diferencia fundamental entre disponer de capacidades de inteligencia artificial y conseguir que esas capacidades se traduzcan en resultados económicos.
La reducción del costo de la inteligencia, por sí misma, no implica necesariamente un crecimiento de los ingresos empresariales ni una expansión de los márgenes.
<h5 id="el-criterio-empresarial-frente-a-las-capacidades-de-la-inteligencia-artificial">El criterio empresarial frente a las capacidades de la inteligencia artificial</h5>Sløk también cuestiona la idea de que mejorar las capacidades de procesamiento y análisis sea suficiente para producir mejores resultados empresariales.
En su nota utiliza una comparación para explicar esa diferencia:
«La IA puede ser una excelente calculadora, pero en los negocios, la inteligencia consiste principalmente en el criterio».
Con esta afirmación, el economista distingue entre las capacidades de una herramienta tecnológica y los elementos que intervienen en las decisiones empresariales.
Según su planteamiento, el funcionamiento de una empresa depende de factores que van más allá del procesamiento de información.
Sløk desarrolla esa idea con otra declaración:
«La IA no comprende la rendición de cuentas, la confianza, la cultura, las reglas no escritas, las disyuntivas éticas ni la equidad, factores que influyen en el riesgo reputacional y, en última instancia, impulsan el crecimiento de los ingresos y los márgenes de beneficio».
La observación sitúa el debate sobre la productividad de la IA en un terreno más amplio que el de sus capacidades técnicas.
Para Sløk, aspectos como la confianza, la cultura empresarial y el criterio utilizado para tomar decisiones desempeñan un papel importante en los resultados financieros.
<h5 id="la-distancia-entre-las-expectativas-y-los-resultados-economicos">La distancia entre las expectativas y los resultados económicos</h5>Las conclusiones recogidas por TechCrunch reflejan la distancia que Sløk identifica entre las expectativas sobre la inteligencia artificial y su impacto económico en las grandes compañías estadounidenses ajenas al sector tecnológico.
Su análisis utiliza los márgenes de beneficio y los ingresos por trabajador como indicadores para observar esa evolución.
Ambos permanecen aparentemente estancados en el S&P 493, según la nota del economista jefe de Apollo Global Management.
La interpretación de Sløk también cuestiona que el paso del tiempo sea suficiente para que las empresas conviertan automáticamente las nuevas capacidades de inteligencia artificial en mayores ingresos y rentabilidad.
El punto central de su argumento es que disponer de inteligencia cada vez más barata no equivale necesariamente a generar más beneficios empresariales.
Apollo Global Management en contexto
Apollo Global Management es la firma en la que Torsten Sløk ocupa el cargo de economista jefe.
En su análisis reciente, Sløk examina el impacto financiero de la inteligencia artificial sobre las grandes empresas estadounidenses fuera del sector tecnológico mediante el grupo que denomina S&P 493.
La nota del economista fue recogida por TechCrunch en un artículo de Anthony Ha publicado el 25 de octubre de 2026.
Fuente: TechCrunch — AI delivers zero financial payoff to most companies, according to Apollo economist
Imagen de portada: ilustración generada con IA.




