La expansión de la inteligencia artificial ha impulsado el lanzamiento de aplicaciones, dispositivos y plataformas que prometen transformar la manera de trabajar y utilizar la tecnología. Sin embargo, no todos estos proyectos consiguen mantenerse en el mercado, incluso cuando cuentan con financiación, usuarios o el respaldo de grandes empresas.
Según datos de S&P Global Market Intelligence recogidos por TechCrunch, alrededor del 42% de las iniciativas de IA terminan abandonadas por sus empresas matrices. Entre los motivos figuran la falta de financiación, los desafíos técnicos, la competencia, las dificultades para escalar y una demanda insuficiente.
TechCrunch ha reunido varios de estos casos en una lista que funciona menos como un registro de fracasos y más como una oportunidad para comprender lo que ocurre cuando las expectativas sobre la inteligencia artificial se enfrentan a las condiciones reales del mercado.
La recopilación incluye startups que desaparecieron, productos que fueron absorbidos por plataformas más grandes y proyectos que necesitaron modificar sus planes originales.
Relay y Character.ai: cuando la competencia y la viabilidad cambian el panorama
Relay era una herramienta de automatización de flujos de trabajo con inteligencia artificial que competía con alternativas como Zapier. Permitía gestionar correos electrónicos y tareas mediante agentes de IA.
Después de cinco años de actividad, Relay cerró por completo en agosto. Su principal dificultad fue la incorporación de funciones similares en plataformas de mayor tamaño, entre ellas OpenAI y Google. A medida que estas compañías integraron automatizaciones en sus propios productos, la propuesta de Relay perdió relevancia como herramienta independiente.
Otro caso destacado por TechCrunch es Character.ai, una plataforma de chatbots que se declaró en bancarrota apenas cinco años después de su lanzamiento.
Ambos ejemplos forman parte de un mercado en el que lanzar una herramienta de IA y conseguir usuarios no garantiza que el proyecto pueda sostenerse.
OpenAI: productos independientes que terminaron integrados en ChatGPT
OpenAI también aparece en la recopilación por sus cambios de estrategia y por la desaparición de algunas experiencias independientes.
El 9 de julio, la empresa modificó su aplicación para reunir las experiencias anteriormente separadas de Chat, Codex y Work. Como parte del rediseño, la interfaz tradicional recibió el nombre de ChatGPT Classic.
La decisión generó críticas entre usuarios que consideraron la nueva organización confusa y demasiado recargada. Poco después, OpenAI revirtió el cambio y recuperó la interfaz familiar de ChatGPT.
La compañía también reorganizó otras herramientas:
ChatGPT Atlas: el navegador con inteligencia artificial permaneció disponible menos de un año. Fue discontinuado el 9 de agosto y algunas de sus funciones más útiles pasaron a ChatGPT.
Operator: el agente que podía navegar por internet y realizar tareas dejó de funcionar como aplicación independiente, con sus capacidades incorporadas a ChatGPT.
DALL-E: la generación de imágenes quedó cada vez más integrada en ChatGPT, reduciendo la importancia de DALL-E como producto separado.
Sora: la plataforma de video cerró en marzo de 2026 después de enfrentar elevados costos operativos y dificultades para retener usuarios.
Estos movimientos muestran cómo OpenAI fue concentrando distintas funciones de inteligencia artificial dentro de ChatGPT en lugar de mantenerlas como experiencias independientes.
Apple Intelligence: una Siri renovada que acumuló retrasos
Cuando Apple presentó Apple Intelligence en 2024, una de sus principales novedades era una versión mejorada de Siri.
La propuesta consistía en ofrecer un asistente capaz de comprender el contexto del usuario y realizar tareas entre diferentes aplicaciones.
Sin embargo, el desarrollo encontró obstáculos técnicos. Apple pospuso repetidamente el lanzamiento y mencionó problemas de ingeniería y errores que debían resolverse.
De acuerdo con TechCrunch, esos retrasos también contribuyeron a un acuerdo de 250 millones de dólares relacionado con reclamaciones sobre la comercialización de las capacidades de inteligencia artificial del iPhone 16.
La nueva Siri con IA apareció finalmente en la versión beta de iOS 27 en julio. Su despliegue comenzó este mes para usuarios de habla inglesa, mientras que otros idiomas quedaron previstos para una etapa posterior.
El caso refleja los desafíos técnicos de incorporar funciones avanzadas de IA a productos de uso cotidiano.
Microsoft Recall: una función marcada por la controversia sobre privacidad
Microsoft presentó Recall durante su conferencia Build de 2024 como una especie de memoria fotográfica para computadoras con Windows.
La herramienta estaba diseñada para tomar capturas periódicas de pantalla y permitir que los usuarios buscaran información dentro de su propio historial de actividad.
El anuncio generó preocupaciones inmediatas sobre privacidad y seguridad, debido a la posibilidad de almacenar información sensible, como contraseñas, conversaciones privadas o datos financieros, en un archivo consultable.
Como consecuencia, Microsoft retrasó Recall durante casi un año para replantear sus mecanismos de seguridad.
Aunque la función fue rediseñada, las preocupaciones continuaron. TechCrunch recoge el caso de un investigador de ciberseguridad que desarrolló una herramienta capaz de extraer y mostrar información capturada por Recall.
Notion Mail: una aplicación de correo desplazada por los agentes de IA
Notion lanzó Notion Mail en abril de 2025 como una aplicación de correo electrónico que utilizaba inteligencia artificial para organizar y automatizar las bandejas de entrada.
Sin embargo, la compañía observó que sus usuarios recurrían a agentes de IA independientes para gestionar tareas relacionadas con el correo.
Ante ese comportamiento, Notion programó el cierre de Notion Mail para el 22 de septiembre.
El caso muestra cómo los hábitos de los usuarios pueden modificar el futuro de un producto, incluso cuando este incorpora funciones de inteligencia artificial.
Humane AI Pin: un dispositivo que buscaba sustituir al smartphone
Humane AI Pin fue uno de los intentos de trasladar la inteligencia artificial a un dispositivo portátil que pudiera utilizarse como alternativa al teléfono inteligente.
Humane consiguió recaudar 230 millones de dólares, pero su dispositivo presentó problemas de rendimiento.
La situación empeoró cuando la empresa advirtió a sus clientes que dejaran de utilizar el estuche de carga del producto por un riesgo de incendio relacionado con la batería.
En febrero de 2025, Humane cerró su negocio de AI Pin. Posteriormente, HP adquirió la mayor parte de sus activos por 116 millones de dólares.
El proyecto se convirtió en un ejemplo de los desafíos que implica llevar la IA a una nueva categoría de dispositivos físicos.
Rabbit R1: un lanzamiento difícil que continúa evolucionando
Rabbit presentó su dispositivo R1 durante CES en enero de 2024. Su propuesta era ofrecer un compañero de inteligencia artificial capaz de realizar tareas para el usuario.
La empresa aseguró haber vendido 100.000 unidades poco después del lanzamiento.
Sin embargo, las primeras reseñas señalaron que el producto parecía inacabado, con un funcionamiento poco fiable y un número limitado de integraciones útiles.
A diferencia de otros proyectos de la lista, Rabbit continuó desarrollando el R1 mediante actualizaciones destinadas a convertirlo en un controlador de computadora para tareas realizadas por agentes de IA.
La empresa también anunció Project Cyberdeck, una nueva iniciativa de hardware orientada a un dispositivo portátil para vibe-coding, es decir, programación asistida por inteligencia artificial.
Huxe: una aplicación de audio afectada por la expansión de las grandes plataformas
Huxe era una aplicación desarrollada por antiguos integrantes del equipo de NotebookLM de Google.
Su función consistía en transformar textos en conversaciones de audio con un formato parecido al de un pódcast.
La aplicación cerró en mayo de 2026, en parte por la aparición de experiencias similares dentro de plataformas con audiencias mucho más amplias.
TechCrunch menciona como ejemplo la expansión de las herramientas de audio con inteligencia artificial de Spotify.
El caso de Huxe guarda relación con el de Relay: ambos proyectos tuvieron que enfrentarse a capacidades que comenzaron a ofrecer empresas con plataformas más grandes.
Yupp: más de 800 modelos de IA y dificultades para encontrar mercado
Yupp ofrecía una plataforma gratuita para comparar las respuestas de cientos de modelos de inteligencia artificial.
Los usuarios podían consultar distintos modelos, evaluar las respuestas una al lado de la otra, votar por sus favoritas y recibir recompensas en criptomonedas.
En su momento de mayor actividad, la plataforma permitía probar más de 800 modelos, incluidos sistemas de OpenAI, Google y Anthropic.
A pesar de esa variedad, sus fundadores reconocieron que el proyecto nunca consiguió suficiente encaje entre el producto y las necesidades del mercado.
Yupp cerró en marzo de 2026.
Su trayectoria ilustra cómo disponer de una amplia oferta tecnológica puede resultar insuficiente cuando el producto no encuentra una demanda sostenible.
Figgs AI: una plataforma de personajes que no pudo sostener su modelo gratuito
Figgs AI funcionó entre 2023 y 2024 como un servicio para crear personajes personalizables e interactuar con ellos mediante conversaciones, juegos de rol y narraciones.
Según la información recogida por TechCrunch, la plataforma habría atraído a más de un millón de usuarios.
Sin embargo, sus desarrolladores explicaron que mantener el servicio gratuito se había vuelto demasiado costoso.
Finalmente, Figgs AI cerró.
El caso muestra que una comunidad numerosa no siempre resuelve los problemas económicos asociados al funcionamiento de una aplicación de inteligencia artificial.
Qué enseñan los proyectos que no consiguieron mantenerse
Los ejemplos reunidos por TechCrunch muestran distintos resultados dentro de una misma industria.
Algunas iniciativas desaparecieron porque otras plataformas comenzaron a ofrecer funciones equivalentes. Otras encontraron dificultades técnicas, problemas de rendimiento, costos elevados o una demanda que no justificaba mantener el servicio.
También aparecen situaciones diferentes al cierre definitivo. Microsoft tuvo que replantear Recall por cuestiones de seguridad, Apple retrasó su nueva Siri y Rabbit continuó desarrollando el R1 después de recibir críticas.
En el caso de OpenAI, varias herramientas dejaron de existir como productos independientes y sus capacidades pasaron a formar parte de ChatGPT.
La recopilación permite observar una característica del mercado de la inteligencia artificial: desarrollar una tecnología atractiva es solo una parte del desafío; mantenerla, encontrar una demanda suficiente y competir con plataformas consolidadas también determina su continuidad.
Más que una lista de derrotas, este registro reúne experiencias que permiten entender cómo evoluciona el sector y por qué algunas propuestas terminan cerrando, transformándose o integrándose en productos más amplios.
El mercado de la IA en contexto
Ni siquiera las empresas más grandes están exentas de estos tropiezos, según TechCrunch: OpenAI, Apple y Microsoft aparecen en la lista junto a startups independientes. El dato que enmarca la recopilación es el de S&P Global Market Intelligence: alrededor del 42% de las iniciativas de IA terminan abandonadas por sus empresas matrices.




