La demanda contra xAI por las turbinas de Colossus seguirá adelante
Una jueza federal de Estados Unidos ha permitido que continúe la demanda presentada por la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) contra xAI, la empresa de inteligencia artificial propiedad de SpaceX, por presuntas violaciones de la legislación ambiental relacionadas con su centro de datos Colossus.
Según informó TechCrunch el 31 de octubre de 2026, la jueza Debra M. Brown rechazó la petición de xAI para desestimar el procedimiento, que cuestiona la operación de turbinas de gas utilizadas para suministrar energía a las instalaciones situadas en las afueras de Memphis.
La demanda sostiene que la compañía operó equipos de combustión sin obtener las autorizaciones ambientales exigidas por la legislación estadounidense.
La NAACP acusa a xAI de operar al menos 35 turbinas sin permisos
El Southern Environmental Law Center, que actúa en representación de la NAACP, afirma que xAI instaló y utilizó al menos 35 turbinas de combustión, además de otras fuentes de contaminación atmosférica, en las instalaciones de Colossus.
Según la organización, la compañía habría comenzado a operar esos equipos sin contar con los permisos previos a la construcción ni con las autorizaciones de operación correspondientes.
Los demandantes consideran que estas actuaciones constituyen infracciones de la Ley de Aire Limpio de Estados Unidos, conocida como Clean Air Act.
El conflicto judicial se centra en determinar las obligaciones de autorización aplicables a estas instalaciones y la posibilidad de que organizaciones ciudadanas recurran a los tribunales para exigir el cumplimiento de la normativa ambiental.
Por qué la jueza rechazó los argumentos de xAI
Para solicitar la desestimación de la demanda, xAI presentó dos argumentos principales.
Por un lado, sostuvo que sus turbinas estaban exentas de los requisitos de permisos porque debían considerarse fuentes móviles. Por otro, cuestionó la legitimación de los demandantes para presentar el caso.
La jueza Brown rechazó ambos planteamientos.
En su resolución, determinó que los demandantes cuentan con legitimación conforme a la Ley de Aire Limpio y que las turbinas de combustión no pueden clasificarse como fuentes móviles bajo el Plan Estatal de Implementación de Misisipi.
También descartó el argumento constitucional planteado contra las demandas ciudadanas previstas en esa legislación.
La magistrada concluyó que este mecanismo judicial no vulnera el artículo II de la Constitución estadounidense ni la doctrina de no delegación privada.
Según explicó, quienes presentan estas demandas actúan en nombre propio y buscan sanciones para reparar los daños que alegan haber sufrido, por lo que no están ejerciendo el poder ejecutivo reservado al Gobierno federal.
Con esta decisión, las reclamaciones de la NAACP podrán continuar su tramitación judicial.
La NAACP celebra la decisión judicial
Abre' Connor, directora de justicia ambiental y climática de la NAACP, calificó la resolución como otra victoria importante en los esfuerzos de la organización por exigir responsabilidades a xAI.
Connor destacó que los tribunales han rechazado repetidamente los intentos de la empresa y del Departamento de Justicia de detener el caso relacionado con la Ley de Aire Limpio.
A principios de octubre también fue denegada una solicitud similar de desestimación presentada por el Departamento de Justicia.
La representante de la NAACP reiteró la posición de la organización: xAI debe contar con los permisos correspondientes para operar sus turbinas de gas.
TechCrunch informó que se puso en contacto con SpaceX para solicitar comentarios sobre la decisión.
Crece la oposición a los centros de datos en Estados Unidos
El avance de la demanda coincide con una creciente reacción pública contra la expansión de los centros de datos en Estados Unidos.
Nueva York aprobó recientemente una moratoria sobre nuevos centros de datos, mientras que otros gobiernos estatales y locales están considerando medidas similares.
Esta presión también ha tenido consecuencias para grandes compañías tecnológicas.
Amazon y Microsoft se comprometieron a dejar de utilizar acuerdos de confidencialidad, conocidos como NDA, en sus relaciones con agencias gubernamentales.
El debate sobre los centros de datos también podría convertirse en un factor relevante durante las próximas elecciones de medio término en Estados Unidos, según señala la cobertura de TechCrunch.
La controversia alrededor de Colossus forma parte de ese escenario de mayor atención pública a las instalaciones que sostienen las operaciones de inteligencia artificial.
En contexto
xAI es una empresa de inteligencia artificial propiedad de SpaceX que opera el centro de datos Colossus en las afueras de Memphis. Las instalaciones utilizan turbinas de gas para su suministro energético, cuyo régimen de permisos constituye el centro de la demanda presentada por la NAACP.




