Omen AI adquiere Aquatic Labs para reforzar sus sensores de refrigeración
Omen AI, una startup especializada en la monitorización del agua utilizada para refrigerar centros de datos, ha adquirido a su competidor Aquatic Labs por 16 millones de dólares en efectivo y acciones. La operación permitirá integrar dos tecnologías complementarias en un sensor capaz de proporcionar información más completa sobre el estado de los fluidos de refrigeración.
La adquisición llega después de que Omen AI recaudara 31 millones de dólares en una ronda de financiación Serie A en junio. Ambas compañías desarrollaban sensores para analizar el agua en tiempo real, aunque sus soluciones se centraban en propiedades diferentes.
Según informó TechCrunch el 2 de noviembre de 2026, los equipos ya trabajan en combinar ambas tecnologías en un único dispositivo que esperan comercializar a principios del próximo año.
El consumo de agua de los centros de datos impulsa nuevas soluciones
La refrigeración de los chips representa un consumo considerable de agua para los centros de datos estadounidenses.
De acuerdo con cifras de la Water Foundation recogidas por TechCrunch, estas instalaciones utilizan actualmente entre 17.000 y 19.000 millones de galones de agua al año para refrigerar sus chips. La organización prevé que esa cantidad se triplique durante los próximos cinco años.
Una de las posibilidades para reducir ese consumo consiste en mejorar la vigilancia de los fluidos utilizados en los sistemas de refrigeración.
Actualmente, conocer determinadas condiciones del agua requiere enviar muestras a un laboratorio y esperar varios días para obtener los resultados.
Omen AI desarrolla sensores capaces de realizar ese seguimiento en tiempo real. Su tecnología busca identificar problemas como fallos en válvulas o crecimiento bacteriano que pueda llegar a obstruir el flujo de agua.
Este tipo de información permite abordar uno de los problemas operativos de los centros de datos: mantener el sistema de refrigeración funcionando sin comprometer los equipos que protege.
Dos tecnologías complementarias en un único sensor
La adquisición de Aquatic Labs incorpora una capacidad adicional al sistema desarrollado por Omen AI.
Mientras los sensores de Omen están diseñados para detectar elementos presentes en el agua, la tecnología de Aquatic Labs se concentra en medir su alcalinidad.
Al combinar ambas mediciones, las compañías esperan obtener una caracterización más completa del agua y de los fluidos empleados en la refrigeración.
Allan Adams, CEO de Aquatic Labs, explicó a TechCrunch que la integración permitirá disponer de una visión considerablemente más detallada de las condiciones del fluido.
Adams asumirá el cargo de director científico (chief science officer) de la empresa combinada y participará en el desarrollo tecnológico de esta nueva etapa.
Los equipos de ambas startups están integrando sus soluciones en un solo sensor, cuyo lanzamiento al mercado está previsto para principios del próximo año.
Omen AI apunta a sistemas que refrigeran hasta 1 GW de chips
Omen AI también ha establecido objetivos de despliegue para su tecnología.
La empresa prevé que sus primeros sensores estén supervisando sistemas de refrigeración de chips con un consumo eléctrico conjunto de entre 250 y 300 megavatios (MW) a finales de este año.
Los equipos asociados a esa capacidad tienen un valor estimado de entre 5.000 y 7.000 millones de dólares.
A más largo plazo, Omen espera ampliar su presencia hasta alcanzar instalaciones que alberguen el equivalente a 1 gigavatio (GW) de chips a finales de 2027.
Estos objetivos reflejan la escala de infraestructura que la compañía pretende supervisar mediante sus dispositivos de monitorización del agua.
El tiempo de actividad, otra prioridad además del ahorro de agua
La propuesta de Omen AI también está relacionada con la continuidad operativa de los centros de datos.
Cuando se produce un desequilibrio en los fluidos de refrigeración, los operadores suelen optar por desechar el agua para evitar posibles daños en equipos de elevado valor económico.
Esta decisión implica detener las operaciones hasta que el sistema de refrigeración recupere las condiciones necesarias para funcionar.
Por ello, una supervisión más precisa del estado del agua tiene relevancia tanto para su consumo como para el tiempo de actividad de los equipos.
La combinación de los sensores de Omen AI y Aquatic Labs busca proporcionar información más completa sobre las condiciones del fluido, un elemento directamente relacionado con el funcionamiento de estos sistemas.
En contexto: los fundadores y la experiencia científica
Omen AI fue fundada en 2024 por Zach Laberge con el propósito de desarrollar sensores que permitan supervisar en tiempo real el agua empleada en la refrigeración de centros de datos.
Por su parte, Allan Adams es físico de formación y dedicó gran parte de su trayectoria al desarrollo de tecnologías avanzadas de sensores oceánicos.
Adams trabajó como profesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y como investigador del Woods Hole Oceanographic Institute.
Su incorporación como director científico reúne esa experiencia en sensores con la tecnología que Omen AI ya desarrolla para analizar fluidos de refrigeración.
La adquisición une a dos compañías que trabajaban en soluciones complementarias para un sector cuyo consumo de agua, según las previsiones citadas por TechCrunch, seguirá creciendo durante los próximos años.




