El desarrollo de videojuegos mediante inteligencia artificial podría estar atravesando uno de sus cambios más importantes. Según un análisis publicado por Simon Willison el 28 de octubre de 2026, los modelos de programación han alcanzado un nivel que permite crear juegos que resultan entretenidos, incluso sin que sus creadores tengan que revisar directamente el código.
Willison sitúa este punto de inflexión en octubre de 2026 y atribuye buena parte del avance a Claude Opus 5.5, un modelo con mejoras en modelado tridimensional, generación musical y, sobre todo, diseño de videojuegos.
La diferencia fundamental, según su experiencia, está en la diversión. Antes, los modelos podían generar proyectos que parecían videojuegos, pero sus mecánicas no siempre resultaban interesantes al jugar. Ahora, Willison asegura que una instrucción tan sencilla como «Make it a LOT more fun» puede mejorar considerablemente la experiencia.
Durante las últimas semanas creó cuatro juegos que afirma haber disfrutado de verdad. Todos funcionan directamente en el navegador mediante HTML y JavaScript, y ninguno necesitó más de cuatro horas de trabajo personal, aunque Claude Code acumuló muchas horas adicionales de ejecución autónoma.
De los agentes de programación a los videojuegos
Willison compara este momento con lo sucedido en noviembre de 2025, cuando Claude Opus 4.5 y GPT-5.1 marcaron, a su juicio, un salto en la fiabilidad de los agentes de programación. Desde entonces, comenzaron a convertirse en herramientas que podía utilizar diariamente.
Ahora observa un fenómeno parecido en el desarrollo de videojuegos.
Los avances de Claude Opus 5.5 abarcan distintas capacidades necesarias para construir experiencias interactivas. Entre ellas se encuentran el modelado 3D y la generación de música, pero Willison considera que el progreso más importante está en las decisiones de diseño que hacen que un juego resulte entretenido.
Sus cuatro proyectos ilustran este cambio. En todos aplicó el sentido clásico del vibe coding: describir lo que quería construir y dejar que la IA escribiera el código sin inspeccionarlo personalmente.
Cuatro videojuegos que muestran el salto del vibe coding
1. Tree Appreciator: encontrar diferencias entre árboles generados por algoritmos
Tree Appreciator es un juego de observación en el que el objetivo consiste en identificar diferencias entre dos árboles generados algorítmicamente.
Willison lo desarrolló en una sola interacción utilizando el chat convencional de Claude, sin recurrir inicialmente a un agente de programación completo.
La solicitud comenzaba así:
«Build a three js game called 'Tree appreciator'...»
El juego utiliza three.js, está diseñado para dispositivos móviles y permite reunir los árboles descubiertos en una colección denominada «herbario».
Para Willison, este proyecto demuestra que una experiencia interactiva con gráficos tridimensionales puede surgir directamente de una conversación con el modelo.
2. Emberwick: un RPG de fantasía con exploración, magia y una historia completa
Emberwick es un juego de rol de fantasía con perspectiva cenital (top-down), desarrollado también con three.js.
Su escenario incluye un pueblo con edificios que pueden explorarse. Cuando el personaje entra en una construcción, las paredes se vuelven transparentes para mostrar su interior.
El mundo incorpora personajes no jugables (NPC), muebles, sótanos conectados mediante túneles y una cueva donde descansa un troll dormido.
El proyecto evolucionó después de que Willison pidiera convertirlo en un videojuego más completo. Entre sus instrucciones figuraban cuadruplicar el área disponible, introducir mecánicas divertidas, incorporar una historia que evitara los clichés más habituales y añadir un sistema de magia.
El resultado incluye:
- Una aventura cuya historia completa dura aproximadamente 15 minutos.
- Exploración de edificios e interiores.
- Personajes y elementos interactivos.
- Un sistema de magia.
- Un editor de niveles experimental.
Willison explica que Emberwick necesitó bastante tiempo de playtesting y nuevas instrucciones para corregir errores que afectaban a la jugabilidad.
También realizó una comparación utilizando la misma secuencia de prompts con ChatGPT GPT-6 Pro. Según su valoración, el resultado tenía una buena apariencia visual, pero su jugabilidad era inferior a la versión desarrollada con Claude.
Esta diferencia refuerza uno de los argumentos centrales de su análisis: crear un videojuego visualmente atractivo no equivale necesariamente a conseguir que sea divertido.
3. Battle Drones: estrategia en tiempo real con multijugador y mapas generados
Battle Drones es un juego de estrategia en tiempo real (RTS), inspirado en el estilo de Command & Conquer.
En él se enfrentan dos ejércitos de robots, con la posibilidad de ampliar las partidas a cuatro. Los participantes construyen unidades, recolectan chatarra y combaten por el control del territorio.
El proyecto comenzó en julio con Claude Fable 5. Aquellas primeras versiones ya eran jugables, pero Willison consideraba que todavía les faltaba diversión.
El cambio llegó cuando utilizó Claude Opus 5.5 y le dio una instrucción directa:
«Make it a LOT more fun»
Posteriormente trasladó el juego a three.js. Según Willison, estas modificaciones transformaron considerablemente la experiencia.
La versión actual reúne numerosas funciones:
- Multijugador para entre 2 y 4 participantes mediante un servidor de retransmisión con WebSockets.
- Sistema de medallas.
- Repeticiones de partidas.
- Siete mapas.
- Generador aleatorio de mapas.
- Modificadores de partida denominados mutators.
Battle Drones también permite enfrentar modelos de inteligencia artificial entre sí. Willison menciona como ejemplo una partida entre Claude Haiku 5.5 y GPT-6 Luna.
El proyecto está publicado bajo licencia Apache 2.0.
Su carácter abierto permitió que, al día siguiente, Gabriel Turpin publicara Panache, una bifurcación del juego ambientada en una versión steampunk de la Francia de la Belle Époque de 1900.
4. Pumpkin Farmer (Quarter Sun Cove): un simulador acogedor de cultivo de calabazas
El cuarto proyecto es Pumpkin Farmer, también denominado Quarter Sun Cove, un simulador de agricultura centrado en el cultivo de calabazas.
El objetivo incluye criar una calabaza gigante para participar en un concurso de pesaje que se celebra en octubre.
La ambientación presenta una comunidad de animales vegetarianos. La alcaldesa es una pelícana y los jugadores pueden elegir entre diez especies para representar a su personaje:
- Pelícano
- Mofeta
- Mapache
- Zarigüeya
- Castor
- Coyote
- Zorro
- Búho
- Nutria marina
- Foca
El proyecto continúa en iteración y es una muestra del volumen de trabajo que pueden asumir los agentes de programación.
Willison señala que Claude Opus 5.5 Ultracode empleó millones de tokens y casi dos días de trabajo para desarrollar este juego.
Aunque el proceso automatizado fue prolongado, el ejemplo encaja en su experiencia general: cada uno de los cuatro proyectos requirió menos de cuatro horas de intervención personal directa.
La diversión como nueva medida del progreso
Uno de los aspectos más relevantes del análisis de Willison es la separación entre la capacidad de producir un videojuego y la de diseñar una experiencia que realmente entretenga.
Sus resultados con Emberwick y Battle Drones muestran por qué considera determinante este avance.
En Emberwick, convertir una demostración visual en un RPG con historia, magia y exploración requirió nuevas instrucciones y ajustes de jugabilidad.
En Battle Drones, las primeras versiones ya permitían jugar, pero la incorporación de Claude Opus 5.5 y la petición de hacer el juego mucho más divertido produjeron una mejora que Willison considera sustancial.
También comparte su impresión sobre los modelos de OpenAI. Según su experiencia, GPT-6 Astra puede construir videojuegos, pero todavía no alcanza el mismo nivel de diversión que observa con Claude Opus 5.5.
Willison presenta esta comparación como una impresión personal, sin un estudio exhaustivo, y expresa su expectativa de que OpenAI consiga cerrar esa diferencia antes de que termine 2026.
Cómo recomienda Willison comenzar a crear videojuegos con IA
A partir de sus experiencias, Willison propone una manera sencilla de empezar a experimentar con el desarrollo de videojuegos mediante lenguaje natural.
Su sugerencia es comenzar con una instrucción como esta:
«Build a mobile-friendly three.js game where...»
Según explica, este tipo de solicitud funciona tanto en ChatGPT como en Claude y permite generar una primera versión sin necesidad de utilizar un agente de programación completo.
Una vez obtenida la prueba de concepto, recomienda continuar el desarrollo con herramientas especializadas como Codex o Claude Code.
También insiste en que la calidad del diseño puede mejorarse mediante nuevas instrucciones. Cuando el resultado no sea suficientemente entretenido, propone utilizar:
«Make it a LOT more fun»
Esta recomendación resume su principal descubrimiento: las capacidades actuales de los modelos permiten iterar sobre las mecánicas y la experiencia de juego a partir de indicaciones expresadas en lenguaje natural.
Una nueva división entre quienes crean y juegan
Willison considera que la aparición de videojuegos desarrollados mediante vibe coding podría provocar una división entre los jugadores.
Por un lado, espera que algunas personas rechacen estas creaciones por su origen en sistemas de inteligencia artificial.
Por otro, anticipa que habrá quienes interpreten el cambio como una oportunidad para abrir el desarrollo de videojuegos a personas que anteriormente no podían crear sus propias experiencias.
Su posición personal también refleja una distinción entre producir un juego y sentirse responsable de su creación.
A pesar de haber desarrollado cuatro proyectos con los que disfrutó, Willison explica que no piensa presentarlos a competencias tradicionales de desarrollo de videojuegos, conocidas como game jams, porque siente que no se ha ganado ese reconocimiento.
La reflexión acompaña su entusiasmo por las nuevas posibilidades de los modelos y por la facilidad con la que ahora puede transformar ideas en proyectos jugables.
El vibe coding en contexto
El análisis de Simon Willison conecta dos momentos del desarrollo de software asistido por IA: noviembre de 2025, cuando Claude Opus 4.5 y GPT-5.1 hicieron que los agentes de programación se convirtieran para él en herramientas cotidianas fiables, y octubre de 2026, cuando identifica un avance comparable en la creación de videojuegos.
Sus cuatro proyectos están construidos con HTML y JavaScript, funcionan en el navegador y fueron desarrollados sin que revisara directamente el código. Para Willison, los avances de Claude Opus 5.5 en diseño de juegos representan un cambio especialmente importante: la inteligencia artificial ya puede ayudar a crear experiencias que él mismo disfruta jugando.




